CUIDADO CON FACE APP

La APP se guarda el derecho de usar tus datos y fotos con fines comerciales.

FaceApp es una aplicación gratuita de origen ruso que edita las fotos con filtros que transforman el rostro de la imagen. El ‘software’ permite hacer que los rostros parezcan más mayores, más jóvenes, de otro sexo o incluso añadir una barba de la manera más realista.

La aplicación de móvil, responsable de las millones de caras de personas mayores que han invadido las redes sociales estos últimos días, recoge en la letra pequeña que también tiene el derecho de usar la información personal de los usuarios y las fotos que hagan con fines comerciales.

Según indican los términos y condiciones de la aplicación, al aceptar las condiciones “FaceApp posee una licencia con derecho de sublicencia transferible, perpetua, irrevocable, no exclusiva, libre de regalías, mundial, totalmente pagada, para usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados, distribuir, ejecutar públicamente y mostrar su Contenido de usuario y cualquier nombre, nombre de usuario o imagen proporcionada en relación con su Contenido de usuario en todos los formatos y canales de medios conocidos o desarrollados posteriormente, sin compensación para usted”.

Otro aspecto polémico de los términos es que indican que podrían transferir los datos de un Estado a otro para regirse por la jurisdicción de protección de datos de otro país, y que esta colección de datos sea legal. En la política de privacidad avisan de que “si se encuentra en la Unión Europea u otras regiones con leyes que rigen la recopilación y el uso de datos que pueden diferir de las leyes de Estados Unidos. Tenga en cuenta que podemos transferir información, incluida información personal, a un país y jurisdicción que no tenga la mismas las leyes como su jurisdicción en relación a protección de datos”.

 

Libia: ¿El modelo de conflicto del siglo XXI?

Por Pedro Sánchez Herráez

Resumen:
El conflicto de Libia, acontecido desde la caída del coronel Gadafi en el año 2011, ha
generado un entorno de caos y disputas internas y externas crecientes.
Las condiciones de Libia, país con un fuerte componente tribal, poder concentrado en
unas pocas ciudades, grandes espacios vacíos y abundancia de recursos naturales y
una multiplicidad de actores que participan en el conflicto, tanto internos como internos,
pueden llevar a pensar que este es un caso irrepetible.
Sin embargo, se plantea, a modo de reflexión, que basta con que los intereses de los
habitantes de un país sean absolutamente divergentes, en un mundo cada vez más
tribalizado y urbanizado, para que el modelo libio se repita.

http://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_analisis/2019/DIEEEA21_2019PEDSAN_Libia.pdf