GOLFO DE GUINEA, UN ESCENARIO EN EL QUE ESPAÑA NO SE PUEDE PERMITIR PONERSE DE PERFIL.

Por Manu Robledo.

Fte: El País

https://www.linkedin.com/pulse/golfo-de-guinea-un-escenario-en-el-que-espa%25C3%25B1a-se-puede-manu-robledo

Resumen:

El pasado 8 de febrero de 2021 aproximadamente a 50 millas náuticas al suroeste de la isla de Santo Tomé y Príncipe, la tripulación de un petrolero en tránsito detectó un esquife en rumbo de aproximación a gran velocidad. Mientras daban la alerta, la pequeña embarcación se abarloó al petrolero y colocaron ganchos y escalas mientras abrían fuego contra la estructura del buque. Éste aumentó su velocidad y emprendió maniobras evasivas, gracias a lo cual el esquife se vio obligado a abortar el abordaje.

 

Ese mismo día unos piratas abordaron un pesquero muy cerca de la ubicación del incidente anterior, a 70 millas de Port Gentil, principal puerto y segunda ciudad de Gabón. A bordo había catorce tripulantes, cuando cuatro días después  el buque fue liberado por las autoridades solo quedaban cinco. Los otros nueve permanecen secuestrados en paradero desconocido. Este incidente junto con el asesinato que tuvo lugar en enero a bordo de un buque secuestrado también cerca de Santo Tomé y Príncipe, son los ataques más violentos de los 8 registrados en aguas del golfo de Guinea en 2021.

 

Palabras clave:

Golfo de Guinea, piratería, terrorismo, marítima.

GULF OF GUINEA, A SCENARIO IN WHICH SPAIN CANNOT BE ALLOWED TO PUT ON A PROFILE.

Abstract:

On February 8, 2021, around 50 nautical miles to the southwest of the island of São Tomé and Príncipe, the crew of an oil tanker in transit detected a skiff on an approach course at high speed, while giving the alert the small boat approached the tanker, and placed hooks and ladders while they opened fire on the structure of the ship, this increased its speed and undertook evasive maneuvers, thanks to which the skiff was forced to abort the boarding.

That same day, pirates boarded a fishing boat very close to the previous incident, 70 miles from Port Gentil, Gabon’s main port and second city. There were 14 crew members on board, but when four days later the ship was released by the authorities, only 5 remained, the other 9 remain kidnapped and their whereabouts are unknown.

Along with the murder that took place in January aboard a hijacked ship also near São Tomé and Príncipe, it is the most violent attack of the 8 recorded in the waters of the Gulf of Guinea in 2021.

Keywords:

Gulf of Guinea, piracy, terrorism, maritime.

Introducción

Cuando hablamos del Golfo de Guinea (en adelante GoG) solemos referirnos al comprendido entre los siguientes estados:

 

 

 

 

 

 

 

En octubre 2020 el presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Nguema Obiang Mangue, se reunió en Malabo[1] con tripulantes de algunos mercantes que habían sido víctimas de secuestros en aguas ecuatoguineanas. También escuchó a las principales empresas petroleras que operan en la zona (ATLANTIC METHANOL, MARATHON y EG LNG) las cuales manifestaron al gobierno su negativa a ser protegidos por las fuerzas de seguridad y fuerzas armadas locales. El gobierno consideró esta negativa como una llamada a la piratería, lo que podría despertar suspicacias sobre si Obiang está realmente ofreciendo medios de protección o cobrando por reducir la permisibilidad.

Voces políticas locales solicitan una fuerza combinada internacional contra la piratería, aunque tal vez lo ideal fuera una fuerza conjunto – combinada con cometidos flexibles en todo el espectro TESSCCO (Terrorismo, espionaje, subversión, cibercrimen y crimen organizado).

 

[1] Capital de Guiéa Ecuatorial

 

 

 

 

 

 

 

Los secuestros y ataques están provocando problemas de suministro en las regiones afectadas; el día 10 de febrero de 2021 Minas e Hidrocarburos, en colaboración con la compañía TOTAL GE, hicieron público el secuestro del barco MARÍA E de la empresa anteriormente mencionada, en el Golfo de Guinea. A raíz de ello el comunicado[1] anticipaba una reducción del stock de la compañía hasta la llegada del siguiente barco y advertía sobre el elevado número de ataques:

“La venta de combustible queda diseñada como sigue:

Las gasolineras de Ela Nguema, Malabo 2, Los Ángeles y Sampaka serán utilizados por los taxistas y demás vehículos del transporte público.

Las de Hassan II y Buena Esperanza serán para vehículos privados y miembros del Gobierno. Mientras que la estación de Caracolas-Riesa queda adjudicada a miembros del Gobierno, Defensa y Seguridad y demás instituciones del Estado.

Por otro lado, las estaciones de la nacional GEPetrol quedan al margen de esta distribución, pudiendo atender, en este sentido, al público en general sin distinción de clase.

En esta estela, es necesario resaltar que, según la Oficina Marítima Internacional, durante el año 2020, hubo 195 ataques piratas en el Golfo de Guinea. Y en lo que va de 2021, este es el segundo, después del que tuvo lugar a pocas millas de Santo Tomé el pasado mes de enero.

Santiago Mba Eneme se ha reunido con responsables de las empresas TOTAL GE, GEPETROL SERVICIOS y TRADEX para conocer la situación de la nave intervenida por los delincuentes marítimos, para después conocer el estado de las reservas que tiene cada compañía.

En principio, TOTAL GE, a través de su director, informó que la tripulación está a salvo y los piratas han abandonado el barco sin causar ningún daño, tanto material como físico, y la nave ya tomó su rumbo a Malabo”.

La caída de los precios del petróleo en 2015 desincentivó los actos de piratería en la región, pero esta tendencia se ha invertido y, a día de hoy, a pesar de que los precios del petróleo caen con alternancia de tímidas subidas desde 2018, los actos de piratería en el GoG crecen en frecuencia y violencia.

[1] https://www.guineaecuatorialpress.com/noticia.php?id=17067

 

 

GoG Vs Cuerno de África

Desde hace años El GoG es la zona del mundo de mayor  virulencia en cuanto a acciones de piratería marítima. Los datos ofrecidos por la oficina marítima internacional indican que, de los 135 secuestros registrados en la mar en 2020, 130 tuvieron lugar en el GoG, dato que deja al cuerno de África en una mera anécdota. Pero no sólo es alarmante el número de casos, sino la violencia empleada y la impunidad con la que los criminales están operando. Una comparativa entre las densidades de tráfico del GoG y el cuerno de África llevaría a descartar cualquier posibilidad de que la diferencia de ataques se deba a una menor densidad de tráfico en el índico.

 

Densidad de tráfico cuerno de África. Fte: Marine Traffic

 

 

Densidad de tráfico GoG. Fte: Marine Traffic

En las costas somalíes y tras alcanzar los 200 ataques anuales, los índices bajaron hasta ser casi irrelevantes; en 2020 solo se registraron 3 ataques. El éxito en la erradicación de las acciones de piratería no debe achacarse solo a las acciones en la mar, ya que estas solo materializan un escudo disuasorio que, con certeza, desaparecería si se abandonan las patrullas. El esfuerzo definitivo, por el contrario, se ha realizado tierra adentro combatiendo el terrorismo de Al-Sabah.

Durante el primer trimestre de 2021 los principales buques agredidos han sido petroleros, gaseros y mercantes, los agresores han empleado técnicas similares a las usadas por los piratas somalíes. Desde 2014 la Unión Europea realiza labores de asistencia militar en los países implicados, y colabora en la mejora de sus fuerzas de seguridad, sin embargo esto no ha impedido la proliferación de los ataques piratas.

Convivencia entre piratería y Yihadismo.

Es sabido que la principal fuente de reclutamiento de piratas es el delta del Níger, al sur de Nigeria; una zona en la que la contaminación derivada de la extracción de crudo ha mermado los sectores pesquero y agrícola, sumiendo a la población local en la miseria. El descontento está latente, ya que la percepción es que occidente se enriquece con un petróleo cuyos rendimientos no retornan al pueblo, mientras que el pueblo ve desaparecer los recursos con los que subsiste. Esto conforma el caldo de cultivo adecuado para las redes de reclutamiento, tanto por parte de organizaciones criminales dedicadas a la piratería, como para grupos terroristas – yihadistas.

Las aguas del GoG albergan rutas vitales para  el comercio entre África meridional y occidental y son un canal clave para el transporte de crudo procedente de Angola y Nigeria, lo que hace que el atractivo para el crimen organizado sea innegable. A este factor ha de sumarse la permeabilidad de la zona, óptima para los tráficos ilegales en el Sahel (especialmente de componentes de armas de destrucción masiva) y  que facilita la financiación y aprovisionamiento del terrorismo en yihadista en el área. Un vínculo este, entre de la piratería y el terrorismo, que no es ajeno a la experiencia reciente en el cuerno de África.[1]

Al Qaeda y el Daesh operan en los estados de gobernanza debilitada del Sahel, y las poblaciones marginales de algunos de estos países en el GoG son un peligroso caldo de cultivo que amenaza su seguridad y estabilidad. Los ataques piratas están asociados a los mismos condicionantes, y estos factores confluyen, igual que en Somalia, tierra adentro, factores a los que ahora podemos sumar la pandemia, ya que los recursos detraídos por causa de la situación sanitaria son una debilidad de cara a la protección contra la piratería.

La postura de Europa

Las rutas afectadas en el GoG abarcan aguas territoriales, esto impide el empleo de escoltas armados dentro de los buques, debiendo ceñirse la protección a la que puedan ofrecer las autoridades locales.

En enero 2021 la UE ha dado un nuevo paso, activando unidades navales militares en misión de apoyo, no obstante está lejos de ser lo que estos países del GoG demandan, que no es otra cosa que financiación para sus fuerzas de seguridad, de manera que estas puedan asegurar y estabilizar la zona.

La iniciativa aprobada el 25 de enero del 21 por el Consejo de la Unión Europea, no es esencialmente militar, se trata de acciones destinadas a promover la cooperación entre los estados del GoG, reforzar la seguridad marítima. La iniciativa, que lleva por nombre Presencia Marítima Coordinada, supone un avance en coordinación inter agencias y presencia marítima, pero está lejos de ser una acción determinante de cara a la estabilización de la zona.

La experiencia adquirida en Somalia debería enseñarnos que lo que sucede en la mar nos es sino un reflejo de lo que sucede tierra adentro y que, lejos de una misión exclusivamente naval, la solución pasa por actuar con firmeza en el terreno y en todos los estados del GoG, ya que son el primer tercio del Sahel y, nos guste o no, sus problemas terminan teniendo consecuencias directas en Europa y, como puerta hacia ella, en España.

Los esfuerzos deben enfocarse, además de en estas intervenciones, en la ayuda diplomática necesaria para reforzar la gobernanza y en la inversión de cara a una rentabilización de los recursos locales, cuyo retorno debe repercutir equilibradamente en el inversor y la nación anfitriona, garantizando que, de resultas de ello, la población obtiene mejoras en sus expectativas de futuro.

Impunidad y consecuencias

Según el IMB[2] solamente se denuncian un tercio de los ataques, y el motivo de esto, según las navieras, es que deben soportar investigaciones estériles que redundan en su operatividad sin que a posteriori se produzcan resultados de ningún tipo. El siguiente mapa muestra todos los incidentes ocurridos y denunciados al Centro de Informes de piratería del IMB durante 2021.

 

[1] Ver artículo del autor: https://18e84fbc-3580-4ff1-902f-f68dfa346636.filesusr.com/ugd/7c9a4d_b7475af51b0d438490497669199cc777.pdf   pg. 6

[2] INTERNATIONAL MARITIME BUREAU

La siguiente imagen muestra los ocurridos y denunciados en 2020

 

Del resumen de reportes facilitado por el mismo organismo se deduce que el riesgo es muy alto en las proximidades de la costa, en Benin han sido secuestrados buques en los fondeaderos y se recomienda a las naves en tránsito que se mantengan al menos a 250 millas de la costa. En Camerún, cuya situación tierra adentro es actualmente especialmente delicada, se recomienda la misma distancia, mientras en Guinea Ecuatorial se producen secuestros a tan solo 40 millas de costa. Lo mismo se deduce de los reportes de Ghana, Guinea Conakry y Costa de Marfil.

En el litoral nigeriano la situación se agrava notablemente en cuanto a frecuencia y violencia empleada, las recomendaciones a los buques, que llegan a sufrir ataques a 200 millas de la costa, es que adopten todas las medidas de seguridad a su alcance. Togo, El Congo y el resto, mantienen los mismos avisos.

Sabemos que el delta del Níger podría albergar un número indeterminado de rehenes, mayor de los 37 reportados en 2020. Normalmente los secuestrados son trasladados a tierra para negociar la liberación, el incidente más lejano ha ocurrido a 200 millas de costa, pero la distancia media son las 60 millas, de modo que se puede inferir que las distancias a las que son capaces de operar están aumentando, lo que repercute en un aumento de la zona de riesgo de los fondeaderos a las rutas próximas.

La extensión de la zona de riesgo hasta las 200 millas contendría otra (en amarillo) que podemos considerar de muy alto riesgo, hasta las 60 millas de costa.

La implicación de esta tendencia es clara, es necesaria más capacidad de obtener y analizar inteligencia  y mayor capacidad de coordinación entre agencias navales, lo que tiene su espacio natural en una intervención coordinada internacional.

Pero no podemos focalizar el problema en la piratería como hecho aislado, como hemos resaltado, los grupos terroristas yihadistas extienden su influencia desde tierra adentro al GoG, algo de lo que se tiene conocimiento desde los inicios de 2020 y que, de materializarse, supondría que las puertas al mar del Sahel serían territorio dominado por grupos radicales islamistas.

Los flujos migratorios hacia Europa, ya de por sí descontrolados, se verían altamente incrementados en este escenario, un escenario que ya tenemos perfectamente perfilado en Nigeria y que amenaza con extender un cinturón yihadista sólido desde el litoral oriental al occidental de África, desde el índico al atlántico.

Intervenir en el GoG

En consecuencia, una hipotética misión militar en la zona no debería centrarse solo en la piratería, ni sólo en la mar. La separación de acciones tácticas coordinadas e interdependientes, concepto de operaciones distribuidas, desarrolladas por un contingente capaz de descomponerse en pequeñas unidades con capacidad de acción coordinada a la vez que dispersa a lo largo del escenario, podría ser el modelo definitivo en el área.

La capacidad de adaptarse a cualquier tipo de enfrentamiento, los apoyos necesarios para ello y la flexibilidad táctica son valores de especial relevancia en un escenario marítimo y terrestre probados con éxito por los Marines norteamericanos, uno de sus principales ejes es la distribución de autoridad, apoyada en el conocimiento preciso de la situación final deseada, lo que permite acciones rápidamente planeadas e incardinadas en la acción general, que llevan al aprovechamiento de oportunidades rentables contra el rival.

La dispersión real sobre el terreno debería acompañarse de proyección naval de unidades, con capacidad para poderlas poner rápidamente sobre el terreno y replegarlas con la misma rapidez sobre unidades navales anfibias, lo que aportaría ese doble espectro de actuación sobre la piratería, su apoyo en tierra y la creciente expansión del Yihadismo en una misma zona de acción. Este agrupamiento sobre plataformas navales ofrecería, además, la posibilidad de actuar en caso de necesidad como unidad de gran entidad.

El modelo aportaría dinamismo y flexibilidad, pudiendo responder a situaciones cambiantes y proporcionando anticipación, además de una inteligencia unificada en lugar de dispersa entre innumerables agencias poco coordinadas.

Se trata de una capacidad que proporciona un apoyo impagable a las operaciones en tierra, a las que pueden complementar de manera integral (apoyo aéreo, sanitario, recuperación de personal, operaciones especiales…), del mismo modo que apoyan a las operaciones en la mar (liberación de buques, rescate de rehenes, abordajes no cooperativos…), todo ello con un mando único.

Conclusión.

  • Allá donde convive la piratería con el terrorismo, aquella termina por servir a este como fuente de financiación.
  • Una misión exclusivamente marítima no elimina el problema, solo lo contiene en tanto en cuanto la misión se mantenga.
  • El apoyo y asesoramiento militar por sí solos no refuerzan significativamente la capacidad de la nación anfitriona para tomar las riendas sobre estas amenazas.
  • El Sahel, y el GoG como puerta del mismo al atlántico, son intereses primordiales para la seguridad nacional.

Por tanto España no debería ir a remolque en este escenario, del mismo modo que el principal actor europeo en Mali es Francia, y que el principal interesado en el escenario Libio durante la operación SOPHIA era Italia, ahora España debe ser el motor de la alianza y liderar las acciones en el Golfo, tenemos la capacidad y el interés, y no es descabellado pensar que la adecuada intervención diplomática nos aporte la legitimidad.

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